1. Amor incondicional: Los abuelos suelen ofrecer un amor sin condiciones, brindando un apoyo emocional constante y una sensación de seguridad para los niños.

2. Transmiten valores y tradiciones: Los abuelos juegan un papel crucial en la transmisión de la cultura, las tradiciones familiares y los valores a las nuevas generaciones.

3. Paciencia y sabiduría: La experiencia de vida de los abuelos les permite tener una perspectiva más calmada y paciente, lo que puede ser muy beneficioso en la crianza de los niños.

4. Historias y lecciones de vida: A través de sus historias, los abuelos enseñan importantes lecciones de vida, ayudando a los niños a aprender de una manera amena y significativa.

5. Sentido de pertenencia: La relación con los abuelos refuerza el sentido de pertenencia y conexión familiar, ofreciendo un vínculo especial que contribuye a la identidad del niño.

6. Diversión y juegos: Los abuelos, a menudo, son vistos como figuras divertidas y menos restrictivas, lo que fomenta un ambiente relajado y de disfrute para los niños.

7. Soporte emocional y ayuda práctica: Además de ofrecer apoyo emocional, los abuelos suelen ayudar con tareas prácticas del día a día, aliviando la carga de los padres.

8. Modelo de resiliencia: A través de su propia vida, los abuelos muestran ejemplos de resiliencia y superación, inspirando a los niños a enfrentar desafíos.

9. Generosidad y gratitud: La relación con los abuelos enseña a los niños sobre la generosidad y la importancia de ser agradecidos.

10. Escucha activa: Los abuelos suelen tener tiempo y disposición para escuchar a los niños, brindándoles atención y validación que fortalecen su autoestima.

Fuente: doctora Glorymar Ostolaza Villarrubia. Compilado por Diana M. Ortiz