Los dispositivos electrónicos han cambiado muchas de las dinámicas y hábitos de las personas. Por lo tanto, resulta importante usarlos con moderación y responsabilidad para que no tengan efectos adversos.

El sueño es uno de los factores que se podrían ver afectados por el constante uso de pantallas. A raíz de esto, ha surgido un nuevo término para hablar de un hábito nocturno que puede ser perjudicial.

Se trata del “vamping”, palabra que hace referencia a quedarse despierto hasta tarde usando el celular, tableta, computador u otra pantalla. De acuerdo con las cifras, afecta a uno de cada cinco jóvenes.

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“El ‘vamping’, es decir, utilizar las nuevas tecnologías antes de dormir, tiene efectos negativos para la salud, ya que la luz de las pantallas afecta a la calidad del sueño y a nuestro rendimiento”, indicó la doctora Ángela Milán, neuróloga de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra.

Esta práctica puede afectar negativamente la calidad del sueño y aumentar el riesgo de sufrir insomnio. El problema radica en que muchas personas ya han adoptado la costumbre de utilizar estos dispositivos antes de dormir y apenas de se levantan.

“Si utilizamos aparatos electrónicos con luz, el cerebro entiende que aún es de día y no segrega esta hormona, ya que la luz detiene la producción, por lo que retrasamos el inicio del sueño y dormimos menos horas, lo que llamamos insomnio tecnológico”, agregó la neuróloga.

Similarmente, en conversación con la Clínica de Cleveland, la experta en medicina del sueño Michelle Drerup, explicó que el ‘vamping’ interfiere en el sueño, porque lo mantiene activo.

“Revisar el teléfono estimula el cerebro. Estás más activo y despierto. Incluso una simple revisión rápida puede activar el cerebro y retrasar el sueño”, indicó.

¿Cómo evitar el “vamping”?

A veces, puede ser difícil romper hábitos y rutinas. De acuerdo con Drerup, una de las cosas más importantes es dejar el celular, tableta o computador a un lado un par de horas antes de dormir.

“Por lo general, es recomendable guardar los dispositivos una o dos horas antes de acostarse. Esto incluye no solo los teléfonos, sino también otros dispositivos y aparatos electrónicos”, indicó.

Además, se aconseja configurar el dispositivo en modo “No molestar” para minimizar las distracciones y notificaciones que pueden interrumpir su sueño.