Causa para juicio por arrojar agua hirviendo a pareja y a otra mujer
A Julia Camilo Lorenzo se le imputan delitos de agresión agravada y violación a la Ley 54 de Violencia Doméstica.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 11 años.
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La jueza Elizabeth Linares Santiago, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, encontró este martes causa para juicio contra Julia Camilo Lorenzo, acusada de lanzar agua hirviendo contra su pareja y otra mujer que dormía con este en su apartamento en Barrio Obrero, Santurce.
A Camilo Lorenzo se le imputan delitos de agresión agravada y violación a la Ley 54 de Violencia Doméstica.
Durante la vista preliminar que se llevó en la sala 608, la representante del ministerio público Gretchen Pérez Catinchi sentó en la silla de testigos a los dos perjudicados, quienes respondieron sus preguntas sobre los hechos que se desarrollaron entre la noche del 6 de noviembre y la madrugada del 7 de noviembre de 2014.
El hombre, quien sufrió quemaduras en uno de sus brazos, costado y espalda, narró que al momento del incidente llevaba nueve meses de noviazgo con Camilo Lorenzo, dos de los cuales convivió con ella en el apartamento de la calle Lippit, en Barrio Obrero.
Durante parte de ese tiempo, según relató, continuó una relación con la mujer que resultó afectada en el incidente del agua hirviendo. Dijo que con ella había convivido por dos años anteriores. La relación culminó en septiembre, pero ambos continuaron viéndose esporádicamente.
El día del cumpleaños del perjudicado, este envió un mensaje de texto a la expareja para que compartiera con él en la casa de unos familiares y la mujer accedió. Poco antes de la medianoche, ambos acudieron al apartamento donde el hombre convivía con Camilo Lorenzo a esperar a que vinieran a buscar a la exnovia, pero como él no tenía las llaves, llamó a Camilo Lorenzo para que les abriera. Camilo Lorenzo abrió y expresó en el interior del hogar que no quería ver a la otra mujer allí, tomó un bolso del cuarto y salió molesta.
Según el testimonio de ambos perjudicados, el hombre invitó a su expareja al cuarto a ver televisión y los dos se quedaron dormidos por unos dos o tres horas. A preguntas de la fiscal, coincidieron en que despertaron cuando sintieron agua hirviendo caer sobre sus cuerpos y que vieron a Camilo Lorenzo salir del apartamento.
El hombre se comunicó con un pariente, que los llevó a recibir atención médica en el Centro de Salud Comunal José S. Belaval, de donde fueron transferidos al Centro Médico de Río Piedras.
Los dos perjudicados dijeron que sintieron miedo cuando tuvieron que dar explicaciones sobre lo sucedido. La mujer dijo que sintió vergüenza, principalmente porque ella ya había terminado la relación con el hombre cuando ambos se quemaron. Por eso, justificaron una primera versión de lo sucedido en la que el hombre llevaba agua hirviendo al baño cuando tropezó y desparramó el líquido sobre los dos. Fue después cuando decidieron contar la supuesta verdad.
La mujer involucrada en el incidente sufrió quemaduras en el pecho, abdomen, espalda, cuello y brazo derecho, las cuales eran evidentes durante su comparecencia, pues vestía con una camisa sin mangas.
El abogado de defensa, Jorge Gordon, puntualizó las contradicciones entre los testimonios de ambos perjudicados y en el hecho de que el hombre había invitado a la mujer al apartamento, la habitación y la cama que compartía con Camilo Lorenzo, quien era su actual pareja. Hizo hincapié en que la mujer estuvo de acuerdo en permanecer en el apartamento, a pesar de Camilo Lorenzo era quien había firmado el contrato de arrendamiento y había expresado que no la quería en el lugar.
Gordon destacó que el perjudicado declaró que tras despertarse con el hervor del agua sobre su piel salió tras la imputada para agarrarla y que luego, en dos ocasiones, entró al cuarto a atender a la otra víctima. Mientras que la mujer adujo que haber salido de la habitación hasta la cocina para echarse agua sobre las quemaduras.
Resaltó también la discrepancia entre dónde se encontraron con el familiar que los llevó hasta el hospital Belaval. Él dijo que los buscaron frente al apartamento y ella que salieron a caminar por la calle hasta que encontraron al pariente en algún punto del camino.
Finalmente, Gordon señaló que el perjudicado mencionó que la primera versión de los hechos, la que reconocieron que era falsa, la dijeron en el hospital Belaval, mientras que la otra víctima dijo que lo hicieron una vez estuvieron en Centro Médico.
En su argumento final, la fiscal Pérez Catinchi hizo un reclamo a la jueza porque hiciera su determinación a partir de la prueba presentada y no de las actuaciones anteriores de los involucrados.
“No estamos para juzgar si (los dos perjudicados) lo estaban haciendo bien o mal o si era una falta de respeto (que estuvieran juntos en el apartamento donde el hombre convivía con la imputada). La prueba está aquí, físicamente. Ella maquinó, hirvió agua y se la echó encima. Por eso es que estamos aquí hoy”, expresó.
Gordon ripostó que las incongruencias entre ambos testimonios eran mucho más que abismales y que era muy fácil decir que era su clienta quien había cometido el delito.
Al anunciar su decisión de causa para juicio, la jueza Linares Santiago indicó que “el tribunal no está para dirimir la fragilidad moral de los actores en este drama, sino para evaluar si el ministerio público puede presentar la evidencia del delito”.
Una orden de protección contra Camilo Lorenzo se mantiene vigente, por lo que está impedida de comunicarse con las víctimas.
La lectura de acusación quedó pautada para el 12 de enero y el juicio para el 9 de febrero de 2015.