No. No les voy hablar del noble día de la organización SER de Puerto Rico. Ese día, utilizado para vestir de manera creativa o hasta ridícula, con la finalidad de levantar fondos dirigidos a servicios de la comunidad discapacitada.

El nombre, lo otorgo mejor, a la sesión extraordinaria que comienza hoy. La misma ha sido convocada para aprobar un proyecto de carácter populista que, al fin y al cabo, no traerá un impacto permanente en los consumidores. Ello se asemeja mucho a la congelación de los 45 días que se le dio a la llamada crudita.

¿Ha sentido su impacto? ¿Lo ha visto reflejado en bomba? ¡Claro que no! El efecto inflacionario se lo tragó. Lo mismo pasará con esta movida que busca sacar dinero del Fondo del Seguro del Estado para dirigirlo a mitigar el aumento aprobado por la Comisión de Energía a LUMA.

Con dicho aumento, ya suman siete de manera consecutiva. Dos corresponden a la Autoridad de Energía Eléctrica y los últimos cinco a LUMA.

Pero repasemos los detalles de este embeleco. La propuesta no se aprobó en la recién finalizada sesión ordinaria. Existe reparo de los legisladores, al igual que del Administrador del Fondo. Jesús Rodríguez Rosa, a quien sus allegados apodan “Chu”, ha estado exigiendo que el dinero sea devuelto, eventualmente. Aunque se describe como un sobrante, en realidad es un superávit que puede ser revertido en mayores y mejores servicios.

Chu no es bobo. No quiere que el Fondo termine “desfondado”. Conoce a la perfección que prácticas cómo esta han terminado por jorobar las arcas de la ACAA, del Sistema de Retiro, de la antigua Telefónica y hasta de la Autoridad de Energía Eléctrica, cuando gozaba de salud fiscal. Poco a poco, los moradores de Fortaleza, las mataron a cuchillito de palo.

Para colmo, existe una controversia latente. Dice Luis Raúl Torres, legislador independiente, que los cálculos realizados por su oficina, que se han concentrado en el tema energético, arrojan que el dinero que se saque del Fondo no mitigará la totalidad del aumento que ronda los cinco centavos kilovatio hora. Según los números de Luis Raúl, apenas cubrirá 1.5 centavos del aumento.

Por su parte, la Comisión de Energía, alega que cubrirá unos cuatro centavos del aumento. Con ambos casos, existe una realidad. Aprobado o no aprobado el desembolso de dinero del Fondo del Seguro del Estado, como quiera, usted y yo veremos un impacto en la factura. Así que a todas luces la movida solo servirá para un reclamo triunfal puramente semántico.

El dato es que usted, de todas maneras, verá el cobro mensual más alto. El movimiento tampoco garantiza que en septiembre LUMA no vuelva y reclame otro aumento en la tarifa de combustible.

En lugar de la crudita, o del pellizco que se le hace al Fondo, se deberían auscultar otras cosas. Por ejemplo, ¿el Gobierno ha movido el culete para cumplir con la ley de moverse a fuentes renovables? La verdad monda y lironda, es que arrastran los pies en ese tema.

Aquí va otra bofetada. Las agencias de Gobierno NO pagan luz. Increíblemente, se presupuesta la partida, pero no se remite el pago a la utilidad correspondiente. En ese renglón acumulan millones de dólares. ¿Qué tal si se ponen al día? Según Luis Raúl, por esa esquina tienen unos $200 millones que suman mucho más que la metida de mano al Fondo.

Aquí no tienen ni que legislar. ¡Es supervisar! Que lo asignado por OGP, refrendado por la Legislatura y bautizado por la Junta, se cumpla. ¡Mire qué fácil! Eso es lo que dictaría el sentido común. El más común de los sentidos, pero el de menos utilización.

¿Cómo en una isla, donde sale tanta gente preparada, con grandes cargos, galardones y destrezas, tiene a su vez tantas acciones mediocres? Eso, querido amigo, es un gran misterio. Aquí no se busca solucionar nada a largo plazo. Solo se concentran en los parchos. Por ello, no es de extrañar que tengamos con una frecuencia pasmosa un “Embeleco Day Gubernamental”. ¡Qué pena!