El viaje en un crucero está asociado al disfrute, a las vacaciones y otros momentos de ocio alejados de la rutina diaria.

Sin embargo, la tripulación del Ocean Explorer dirá todo lo contrario: en medio de un recorrido por la Península Antártica, los pasajeros de este navío quedaron helados al ver cómo el piloto del barco se enfrentó contra olas de 12 metros en el Paso de Drake.

Tras realizar un safari con pingüinos, los pasajeros del Ocean Explorer volvieron al gigantesco barco sin saber lo que les deparaba el destino. Según se pudo reconstruir con el testimonio de los presentes, el crucero ingresó al Paso de Drake, una de las rutas de comunicación entre los océanos Pacífico y Atlántico, y se topó con un oleaje imponente que desestabilizó la embarcación.

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Para tomar aun mayor dimensión de lo vivido, Lesley Anne Murphy, pasajera de este viaje, filmó algunas secuencias de lo que fue esta odisea y calificó como un milagro el hecho de que ella y el resto de la tripulación se encuentren a salvo.

“Imaginate si te inscribieras en una montaña rusa de 48 horas”, describió, a modo de título, su posteo en Instagram donde incluyó un video con varias escenas del crucero surfeando olas de hasta 12 metros de altura.

Ante una publicación que se hizo viral en las redes, Lesley introdujo un poco su viaje y cómo fue el momento más crítico donde, atrapados dentro del crucero, vieron cómo las olas golpeaban las paredes del mismo. “Para ponerlo en contexto, el Pasaje de Drake es la masa de agua entre la punta de Argentina y la Antártida. Es famoso por sus mares extremadamente agitados”, expresó la mujer.

“Si eres como nosotros, llegás al Drake Shake con olas de 10 metros. Sí, estuvimos a salvo y fue una locura... y a veces, incluso divertido, valió la pena por completo para este viaje inolvidable”, sostuvo la “sobreviviente”, quien, con su video, no hizo más que dimensionar este fenómeno donde el agua golpea fuertemente la estructura del crucero y hace tambalear todo el interior.

Aunque su relato pareciera no condecir con las imágenes del registro fílmico, donde ella, y los demás pasajeros, corren desesperados por un pasillo del crucero y se detienen a filmar el gran caudal de agua que mueve al crucero de un lado para el otro, Lesley trató de verle el lado positivo a este acontecimiento inusual.

“Nos dijeron que nos quedáramos en nuestras habitaciones toda la tarde de ayer y definitivamente hubo un lado positivo en toda esta experiencia: tuvimos un rato de relax, nos reímos muchísimo, procesé parte de este increíble viaje, hablé con mis hijas por FaceTime y aprendí que... yo no me mareo”, sintetizó como parte de su experiencia, la cual trascendió en las redes sociales y sorprendió a los usuarios.

“Creo que necesito un Dramamine solo por ver este video”; “Me gusta cómo las chicas corren hacia la señal de salida, como si hubiera alguna salida de esta pesadilla” y “Se me fue el alma del cuerpo con solo ver este vídeo“, fueron las menciones más destacadas.