Cabo Rojo. Transcurridos tres meses desde el trágico incendio que destruyó varios establecimientos en El Combate, en Cabo Rojo, Luichy’s Seaside Hotel, que en el momento del incidente hospedaba a 31 personas, volvió a abrir sus puertas.

“Es un día muy importante para nosotros, la familia de Luichy’s y todos los concesionarios que están juntos, mano a mano, con nosotros para celebrar esta apertura tan esperada, no solamente para Cabo Rojo, sino para el pueblo de Puerto Rico e internacional”, celebró en conferencia de prensa el propietario del negocio, Ángel Luis Marrero Negrón.

Fue durante la madrugada del pasado 2 de enero que la estadounidense Danielle Bertothy, presuntamente, roció el Bar Marea con gasolina y lo incendió. Ese fuego se esparció a los negocios vecinos, como Marinera Restaurant, Artesanías Juavia y Luichy’s Seaside Hotel.

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Desde aquel entonces, la hospedería opera parcialmente.

Según explicó Marrero Negrón a Primera Hora, los daños provocaron pérdidas “cuantiosas”. La inversión aproximada para rehabilitar el lugar fue de $500,000, utilizados para adquirir camas, televisores y realizar labores de pintura. La reconstrucción, sobre todo del techo que sufrió mayores daños, estuvo en manos de South West y Construction & Development Coop.

“Ha sido muy difícil. De más está decirlo”, lamentó.

La reinauguración también incluyó la reinstalación del Restaurante Marinera y una nueva oferta gastronómica que pronto abrirá: Pork Belly.

“Venimos con más fuerza que nunca”, aseguró Marrero Negrón.

Además, para evitar una futura tragedia o, al menos, documentarla efectivamente, el renovado hotel cuenta con 22 cámaras -con “dos cerebros separados” y una “nube”- que acumulará lo grabado.

“Yo espero que nunca pase un evento así (de nuevo), pero sí, el hotel está completamente bajo cámaras en todo momento”, aseguró.

El alcalde de Cabo Rojo, Jorge Morales Wiscovitch, quien estuvo en la conferencia de prensa, celebró los “días alegres” que le esperan en el futuro a Marrero Negrón.

“Si antes les iba bien, ahora les va a ir mejor”, celebró al mencionar que ha reforzado la seguridad en su pueblo desde que comenzó en la poltrona municipal, con más personal que efectúan rondas preventivas y la reapertura del cuartel de El Combate, que opera hasta las 11:00 p.m.

Mientras, Sonia Marrero, hermana del propietario, consideró que el reabrir las puertas del hotel en tan corto tiempo desde la tragedia cimenta su resiliencia e “inteligencia emocional”, destacándolo entre los demás.

“Admiro mucho a mi hermano. (Es) una persona bien resiliente. A cualquier otra persona que no tiene las destrezas y la inteligencia emocional que él tiene, no sé si hubiera reaccionado de la manera que él reaccionó en tan poco tiempo. A mi hermano le deseo mucho éxito como siempre lo ha tenido”, manifestó.

“Esto es un renacer como el ave fénix”, comentó, por su parte, Víctor Guzmán, uno de los huéspedes que sobrevivió el fuego y quien solía quedarse en el hotel.

“Resucita de las cenizas y Ángel es una persona exitosa, carismática, es una persona que se da a sus huéspedes y sus amigos. El tipo es un ángel, de verdad. Su nombre lo lleva”, agregó.

Vivos recuerdos

Esta vivencia no disipará de la mente de la pareja doradeña conformada por Guzmán y Mildred Correa.

Así fue la transformación de la hospedería, luego de sufrir un voraz incendio provocado por una turista.

Ambos dormían en la habitación #2 cuando Ramón O. López, vecino de la comunidad y sargento retirado de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) adscrita al Negociado de la Policía de Puerto Rico (NPPR) les urgió a huir, golpeándoles la puerta.

Y es que López, su esposa Marisol Hernández y su suegra, Ana Hernández Albelo, fueron los primeros en ver las llamas, pues estaban compartiendo en la casa familiar, que ubica justamente al frente del hotel.

“Eso fue horrible’, recordó Hernández a Primera Hora.

El expolicía no titubeó en rescatar a los huéspedes, por lo que continuó puerta por puerta alertándoles. Hernández, por su parte, gritaba “¡fuego, fuego!” y corrió en búsqueda del propietario, quien no estaba presente.

Sin pensarlo, estos ciudadanos con un corazón más grande que Puerto Rico, arriesgaron su vida (y) comenzaron a tocar puertas”, comentó Marrero Negrón.

Una vez Guzmán respondió al llamado de López y abrió su puerta, presenció las intensas llamas a “5, 6 pies de distancia”.

“El fuego se propagó rápido y si no hubiese sido por ese vecino, que verdaderamente él es el ángel, las cosas hubieran sido otras, hubiera habido pérdidas mayores”, apuntó Guzmán, quien se dedica al mantenimiento de piscinas.

“Este calor que tú estás sintiendo ahora no es igual al calor que nosotros sentíamos con esas llamas ahí tan cerca”, comentó Correa, quien subrayó que en momentos de crisis es “importante mantener la calma”.

Guzmán también se unió al exsargento y ayudó a desalojar a todos los huéspedes del hotel, incluyendo a una pareja envejeciente y un hombre mayor que convalecía de un derrame cerebral.

“Ayudé también a tocar puertas y, en ese momento, le envié un mensaje (de texto) a (Marrero Negrón) y lo llamé y le dije ‘mira, ¿dónde te encuentras? Sé que estás bajando a San Juan, pero te estoy enviando unas fotos de tu negocio (que se está quemando)‘”, narró Guzmán, quien durante la emergencia puso en práctica lo estudiado en un curso de bomberos que había adquirido en el pasado.

La acusada

Bertothy llegó a un Airbnb en la playa de Cabo Rojo un día antes de que ocurriera el apagón general el 31 de diciembre de 2024. A consecuencia, el arrendador le entregó un tanque de gasolina para que hiciera uso de un generador.

La noche del 1 de enero, Bertothy, aparentemente embriagada, protagonizó varios enfrentamientos con los empleados de Bar Marea, por lo que estos llamaron a las autoridades para que intervinieran con ella.

Según la investigación, la mujer regresó y habría usado el tanque de gasolina para provocar el fuego.

Fotos incluidas en la moción de la Fiscalía federal solicitando que no se le permitiera a Danielle Bertothy salir bajo fianza en el caso por el incendio de varios negocios en Cabo Rojo.
Fotos incluidas en la moción de la Fiscalía federal solicitando que no se le permitiera a Danielle Bertothy salir bajo fianza en el caso por el incendio de varios negocios en Cabo Rojo. (Captura)

Vídeos de cámaras de seguridad de comercios aledaños captaron el momento en que se ve a Bertothy caminando con un envase de gasolina cerca de uno de los negocios. Otro vídeo demostró el momento en que ocasionó el fuego en el bar.

La orden de detención, firmada por la jueza federal del Distrito de Missouri, Noelle C. Collins, reza que Bertothy “terminó sus vacaciones temprano” y regresó a St. Louis, donde vive, el mismo 2 de enero. Empero, antes de llegar al aeropuerto, se detuvo en un restaurante y otra cámara de seguridad captó que usaba el mismo calzado que la mujer en los vídeos del incidente.

El pasado 4 de marzo, la mujer hizo una alegación de no culpabilidad, pues es acusada de utilizar fuego para destruir cualquier edificio que afecte el comercio interestatal (incendio provocado).

“Yo entiendo que eso debe ser algún tipo de asesoramiento de sus abogados”, reaccionó Marrero Negrón.

Si es declarada culpable, enfrentaría una pena mínima obligatoria de cinco años de prisión y hasta 20 años de reclusión.

“Es obvio. Hay tanta y tanta información en contra de ella, que yo… sé que es culpable. Mucha evidencia contundente contra ella”, comentó Marrero Negrón.