El Departamento de Salud negó el viernes que esa agencia tenga alguna responsabilidad por la acumulación de desperdicios biomédicos en la planta de la empresa Bio-Celsius en Caguas.

La secretaria de Salud interina, Aida González, indicó que esa dependencia suspendió la entrega de material biomédico a Bio-Celsius en marzo, tan pronto la Junta de Calidad Ambiental (JCA) emitió la orden de cese y desista que prohibía a la empresa continuar con esos trabajos.

"El Departamento de Salud canceló el contrato con la compañía Bio-Celsius una vez la JCA emitió la orden de cese y desista a la compañía el 28 de marzo de 2007. Por lo que el Departamento canceló el contrato el mismo día que la JCA ordenó la paralización de desperdicios", indicó en comunicado de prensa.

"Las deficiencias de la compañía Bio-Celsius fueron notificadas al Departamento de Salud a petición del propio Departamento, luego de haber ocurrido los incendios que destaparon las deficiencias de la compañía procesadora de desperdicios biomédicos", agregó.

Las expresiones de González surgen luego que el presidente de la JCA, Carlos López Freytes, dijera que el Departamento de Salud, como generador de desperdicios biomédicos, es tan responsable por la correcta disposición de estos materiales como la compañía contratada para ello.

López Freytes sostuvo que, como parte del procedimiento para disponer de estos desperdicios, los generadores tienen que corroborar que se estén desechando conforme al reglamento.

La JCA mantiene un litigio legal con Bio-Celsius desde septiembre pasado, cuando la empresa demandó a la Junta luego de que se les revocara el permiso para disponer de sus desperdicios en los vertederos de la Isla.

Según estimados de Bio-Celsius, en la planta de Caguas se acumulaban al momento de los incendios cerca de 4.4 millones de libras de basura biomédica.