Madre de Jednnielys le pide a Dios que su princesa se recupere
“De cómo estaba en Aruba, ha mejorado acá"
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 7 años.
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Aunque Jednnielys Pérez Rivas sigue conectada a un ventilador, en estado de coma inducido, los médicos que la atienden en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Pediátrico del Centro Médico de Río Piedras, dan esperanzas a los padres de que la nena mejorará.
La niña de siete años, que quedó en estado crítico tras una guagua impactar un vehículo Polaris (todoterreno) en el que paseaba con su progenitora en un viaje de vacaciones en Aruba, sigue dando señales positivas, pues los médicos le están bajando poco a poco los medicamentos que la mantienen sedada.
“A pesar de su condición que es tan crítica se han visto ciertos resultados positivos que nos dan esperanzas. Ella sigue en progreso y le han bajado la dosis (de la sedación)”, indicó Alexandra Michelle Rivas, madre de la niña y quien convalece en silla de ruedas con la pierna derecha enyesada ya que también resultó herida en el accidente.
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En declaraciones a periodistas desde el vestíbulo exterior del hospital, la madre detalló que a la niña le están bajando la dosis para ver cómo reacciona y sostuvo que quitarle el ventilador va a depender de la actividad cerebral y motora que registre la pequeña.
Indicó que la niña “llegó a tener sangrado” y eso es lo que los médicos están monitoreando. “La situación es bien difícil, pero Dios nos da fortaleza”, expresó Rivas.
“De cómo estaba en Aruba ha mejorado acá. Tiene la carita menos hinchada y los ojitos se le ven más relajados… Ya se va viendo su físico angelical y sus labios van volviendo a su color”, describió.
“Me siento bien esperanzada. Si Dios me dio esta segunda oportunidad de tener a nuestra princesa, sus milagros son perfectos y sé que ella va a estar bien”, afirmó la joven de 28 años, que visita a su hija todas las tardes, pues no puede pernoctar en el hospital. Su esposo Johnny Pérez y sus hermanas se quedan con Jednnielys, narró Rivas.
Agradeció el apoyo, “no tan solo en aportaciones sino también en oraciones” que la familia ha recibido. “Gracias al pueblo que nos ha apoyado. Me he quedado sorprendida de que gente que ha podido conseguir mi número de teléfono de pueblos como Arecibo, Trujillo Alto y Carolina, me llaman para darme apoyo”, precisó.
Dijo que los donativos que están recibiendo los van a utilizar para empezar a abonar la deuda con el Hospital de Aruba, a donde la niña fue sometida a la primera intervención quirúrgica en la que se le amputó la piernita derecha a la altura de la rodilla. Indicó que esa factura es de $32 mil y están solicitándole un plan de pagos al hospital.
También dijo que mañana se reúne con personal del Plan Mi Salud del gobierno para saber los gastos del tratamiento médico que está recibiendo la pequeña en el Hospital Pediátrico. “Me apena decirlo, pero necesitamos más ayuda para las terapias, materiales y equipos”, sostuvo.
No quiso emitir comentarios en torno a la investigación que realiza el gobierno de Aruba sobre el accidente. “Solicitamos el informe policial, pero no hemos podido lograr contacto. Yo también tuve que ir a sala de Emergencia allá y a mí nunca se me acercaron (las autoridades). Tampoco tenemos el nombre de la persona que nos impactó”, denunció Rivas.
Lamentó que el capitán del crucero en el que viajaba con su esposo y sus hijos de vacaciones, no fue al hospital en Aruba para saber sobre el estado de salud de la niña ni de ella.
Cualquier ayuda económica será recibida a través de ATH móvil al teléfono (939) 339-2495 o a la cuenta del Banco Popular 059-275-5081.