Llueven las penas en cementerio de Lares
Se juntan la incesante lluvia, el material arcilloso del suelo y las pendientes pronunciadas de la zona.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 12 años.
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A una semana de que unas fuertes lluvias provocaran varios deslizamientos de tierra que dejaron al descubierto decenas de panteones en el cementerio de Lares, las labores de emergencia para la exhumación y reubicación de cadáveres continúan a la vez que varios expertos visitan el camposanto para ofrecer sus recomendaciones sobre cómo remediar la desastrosa situación.
Según el hidrogeólogo Jesús Rodríguez Martínez, la combinación de diversos factores, como la lluvia incesante, el material arcilloso donde fueron levantadas las tumbas que quedaron destruidas por el movimiento de tierra y las pendientes pronunciadas que caracterizan a este cementerio son la “receta perfecta” para que ocurran deslizamientos como estos.
“Aquí el problema que tenemos es que estamos ante un material fino, arcilloso, limoso, muy susceptible a ser erosionado por el agua y a perder su consistencia”, señaló el especialista.
“La naturaleza del suelo fino hace que esa agua se filtre y aumente la presión de poros y hace que el suelo pierda consistencia”, agregó al explicar que la presión que ejerce el agua en el suelo provocó los deslizamientos de tierra.
“El problema también es que el cementerio se ha ido expandiendo, pero no se han tomado en consideración factores importantes como el tipo de suelo, el movimiento de agua, entre otros detalles que deben ser evaluados”, dijo.
Opinó además que, fuera del marco de los elementos naturales, unos de los mayores problemas que enfrenta el cementerio es la pobre planificación de sus sistemas de control de escorrentías que fue lo que, en parte, propició el estado de emergencia el pasado viernes, cuando cayeron más de siete pulgadas de lluvia sobre el municipio.
Esta observación fue compartida por la geóloga del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales Ruth Vélez, quien advirtió que la expansión del cementerio ya ha alcanzado sus limitaciones topográficas y que, de no tomarse las medidas necesarias, un suceso como este se podría repetir en el futuro.
“Uno de los remedios importantes es desarrollar sistemas de drenajes adecuados. Si no se controla el flujo de agua, no vamos a lograr nada, eventualmente se van a ir más tumbas”, afirmó.
Por otra parte, el alcalde Roberto Centeno informó que las lluvias provocaron daños en diversas carreteras y comunidades, los cuales se estiman en aproximadamente $7.5 millones.
Informó que, hasta el día de ayer, se exhumaron 42 cadáveres, que fueron reubicados en los panteones de sus familiares o en fosas que se han ido construyendo al lado opuesto de la zona afectada. Dijo, además, que este lunes la Guardia Nacional comenzará sus trabajos para ayudar a estabilizar el terreno a la vez que se construyen 96 nuevos nichos.
Desde el miércoles pasado, “el cielo se abrió” en Lares y no ha parado de llover, por lo que se han visto afectadas varias carreteras, donde se han reportado derrumbes y deslizamientos de tierra.