La Iglesia Presbiteriana de Puerto Rico rechazó las recientes intervenciones de las autoridades federales con la comunidad de inmigrantes en la Isla y destacó que el ejercicio, “representa una grave amenaza a los valores fundamentales de justicia, dignidad humana y derechos civiles que sostienen nuestra democracia”.

En declaraciones escritas, el Sínodo Presbiteriano Boriquén, expresó, además, que “estas acciones son un retroceso que erosiona los principios de equidad y respeto a los derechos humanos. Ya hemos comenzado a ser testigos de estas intervenciones en distintas áreas en Puerto Rico en especial el área de San Juan”.

“Hombres, mujeres y familias que son parte de nuestras comunidades, que aportan con su trabajo diariamente, debido a estas acciones, están viviendo momentos de angustia y miedo. Personas que llegan hasta nuestro suelo llenos de sueños y donde, muchas veces, se les hace difícil completar los procesos para regularizar su estatus migratorio. Es fundamental que, como ciudadanos y líderes comunitarios, exijamos que estas prácticas se detengan respetando los derechos de todos los individuos, independientemente de su estatus migratorio”, reza el comunicado de prensa.

Asimismo, el grupo abogó por “una reforma migratoria integral, un trato digno para los inmigrantes y refugiados, y el fin de las prácticas de detención y deportación masiva que separan familias y causan sufrimiento innecesario”.

Finalmente, hicieron un llamado a la unidad y a la empatía con “los más vulnerables, a denunciar con valentía las injusticias y a trabajar activamente por un sistema migratorio que refleje compasión y misericordia”, concluyen las declaraciones escritas.