Los cultivos  hidropónicos, que utilizan técnicas para el crecimiento de las plantas en agua,  están “floreciendo” en Puerto Rico y ya hay cientos de fincas de este tipo.  Pero esta especialidad  requiere de adiestramiento para que el negocio resulte exitoso.

Según el director de la Industria de Hortalizas de la Autoridad de Tierras, el agrónomo  Manuel Crespo, en la Isla existen 270 proyectos hidropónicos de los cuales 134 son productores ya desarrollados.

Comenzar este tipo de agricultura conlleva algunos pasos para asegurar su éxito. Además, existen varias ayudas gubernamentales que pueden ser útiles para el desarrollo de una finca hidropónica. Estas ayudas no son exclusivas para los agricultores hidropónicos, sino para todos aquellos que se dedican a la agricultura.

Es recomendable que la persona que vaya a hacer su finca hidropónica  tome un curso de hidroponía para reducir los riesgos en el negocio ya que la inversión es alta. “Si no domina bien la técnica, se puede perder la cosecha, por  eso recalcamos que la persona se adiestre”, enfatizó Crespo. “El agricultor tiene el 100 por ciento del control de los elementos que llegan a la planta”, añadió.

Busque asesoramiento

Es muy importante ir a los núcleos de producción, que en el caso de hidropónicos son dos: la Organización de Productores Hidropónicos  en Arecibo e Hidrovegetales de Puerto Rico en Lares. Allí podrá presentar la propuesta de su negocio y, a la vez, completar la solicitud de agricultor bona fide.

Estas organizaciones ayudan al agricultor hidropónico en el asesoramiento técnico, seminarios con relación a la producción y siembra, le garantizan la compra de la producción y lo ayudan con las  gestiones en las distintas agencias gubernamentales. Pertenecer a estos núcleos es libre de costo.

Iniciativa comunitaria

Una posibilidad para el que empieza es la Administración para el Adiestramiento de Futuros Empresarios y Trabajadores (Aafet), que  en sus 14 centros ofrece la preparación a jóvenes con problemas sociales y desventajas económicas.

Entre sus programas están el desarrollo empresarial para ayudar a los participantes a establecer  y manejar su propio negocio. En este programa se ofrecen cursos de contabilidad y mercadeo, entre otros. Como parte de  los cursos vocacionales se ofrecen los  de agricultura.

Para la preparación en técnicas de cultivo hidropónico, la Aafet está trabajando en una propuesta junto con el Municipio de Jayuya en una combinación de esfuerzos de distintas agencias como el Departamento de  Educación.

Impulso al agricultor

Para financiar  su nuevo negocio, el Banco de Desarrollo Económico ofrece financiamiento a través  del programa “La llave para tu agroempresa”. Este programa es una alternativa de financiamiento para los agricultores que deseen implantar tecnologías agrícolas  modernas combinadas con las técnicas de administración y de  operación agroempresarial. La cantidad máxima a financiar es  $100 mil y no se requiere aportación del empresario.

También está el  Crédito Agrícola, dedicado  a proveer productos y servicios financieros  por hasta $5 millones para atender las necesidades de los pequeños y medianos  agroempresarios. El banco llega al agricultor a través de las oficinas regionales del Departamento de Agricultura.

La ayuda “Mujer y joven agroempresario” va dirigido a estos grupos para que se integren como productores en el ámbito agrícola, agrupándose en los núcleos de producción. La cantidad máxima a financiar es de $500 mil.

Hay otros  programas y  ayudas del Departamento de Agricultura que cualquier agricultor puede solicitar. Sin embargo, los requisitos varían en los  programas, que van desde bonos e incentivos hasta   ayuda para costear los equipos. 

Son muchas las personas que están desarrollando este tipo de agricultura en la Isla y, como ningún comerciante quiere tener pérdidas, lo más importante es la preparación y el conocimiento que se requiere para crear y mantener un cultivo hidropónico.