Un grupo de nueve de 10 acusados por el asesinato de Juan Carlos Ruiz Vega pensaba que saldría libre al cumplirse hoy los seis meses sin que se llevara a cabo el juicio en su contra, pero fueron sorprendidos por agentes federales que detuvo a cuatro de ellos en plena sala del Tribunal de Primera Instancia de Ponce.

Agentes de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Interna del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE-HSI) arrestaron a cuatro de los acusados en la sala 503 del juez Francisco Quiñones, luego de que se ordenara la excarcelación de todos por el recurso de hábeas corpus.

Idelfonso Torres, fiscal del caso por la muerte de Ruiz Vega, de 19 años, se comunicó previamente con ICE para alertar de lo que ocurriría dado a dilaciones para poder comenzar el juicio y tomaron las medidas preventivas.

Otros cuatro implicados en este caso ya están en la cárcel estatal, mientras que Elvin "Piojillo" Román Díaz está en el federal Centro de Detención Metropolitana (MDC, por sus siglas en inglés) en Guaynabo, por un caso de armas.

Leonardo "Pichu" Lizardi Muñiz, su hermano Reynaldo "Rey" Lizardi Muñiz, José "Villoda" Villodas Chamorro, Omar "Omaro" Sotomayor, Mariano "Marianito" Maldonado Muñiz, José "Joselito" Rinaldi Vélez, Jorge "El Mono" Rivera Rivera y Jayson Rentas Muñiz comparecieron en la tarde a la vista inicial de arresto ante el magistrado federal Bruce McGiverin.

Román Díaz no tuvo que comparecer porque está en confinamiento preventivo en el MDC.

Previo a la vista federal, los ocho hablaban entre ellos y se reían. Vestían uniformes de preso estatal y estaban esposados de pies y manos.

El magistrado les informó que fueron arrestados porque un Gran Jurado federal emitió un pliego acusatorio el miércoles pasado, por dos cargos:

El primer cargo es “conspirar para poseer con intención de distribuir sustancias controladas en el área de la calle Méndez Vigo en Ponce, entre enero y diciembre de 2012”. Las sustancias eran más de 200 gramos de cocaína, marihuana y heroína. De ser encontrados culpables por este cargo, se enfrentarían a un mínimo de 10 años de prisión a cadena perpetua.

El segundo cargo es por “en concierto y común acuerdo poseer armas de fuego ligadas al narcotráfico”. Se les atribuye que cargaban, poseían y usaban armas de fuego para protegerse a ellos mismos y sus actividades delictivas de narcotráfico; usaban chalecos antibalas para protegerse de tiroteos con gangas rivales. Por este cargo, cumplirían de cinco años a cárcel de por vida.

La fiscal Kelly Zenón recomendó ser detenidos temporeramente y se señaló la vista de fianza y lectura formal de acusación el 13 de agosto próximo, a las 10:00 a.m.

Los acusados enfrentan más de 400 cargos estatales por el caso del asesinato por equivocación de Ruiz Vega, entonces estudiante de artes culinarias, perpetrado el 30 de noviembre de 2012.

Según la investigación policiaca, Ruiz Vega iba conduciendo un vehículo junto con un amigo por la calle Méndez Vigo, buscando direcciones para ir al Castillo Serrallés.

Sin embargo, fueron tiroteados porque los gatilleros pensaron que eran enemigos de su cuadrilla de delincuentes. El amigo adolescente sobrevivió y es testigo de cargos.

Los acusados enfrentan cargos por asesinato en primer grado, tentativa de asesinato y violaciones a la Ley de Armas en el foro federal.

Por este caso, Carlos Cedeño fue encontrado culpable en el foro estatal y están en prisión.