Pekín. Más de 800 viviendas resultaron dañadas en el municipio de Ruili, en la provincia china de Yunnan (sur), tras el fuerte terremoto que sacudió Birmania (Myanmar) en la víspera, dejando más de 1,000 muertos y 2,300 heridos, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.

Hasta el mediodía del sábado, un total de 2,840 vecinos de la localidad, ubicada a unos 300 kilómetros del epicentro del sismo, se han visto afectados, según fuentes del gobierno municipal citadas por este medio.

Tras el terremoto, las administraciones locales han desplegado varios equipos para labores de socorro, monitoreo de riesgos geológicos, inspección de proyectos de conservación del agua, reparación de instalaciones eléctricas y mantenimiento de emergencia en las carreteras.

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Dos personas sufrieron heridas leves durante el sismo y ambas recibieron atención médica, señalaron estas fuentes, que sostienen que el suministro de agua, electricidad, transporte y comunicaciones “ha vuelto a la normalidad” en Ruili.

Según los últimos datos difundidos por la junta militar birmana, hay un total de 1,002 muertos, 2,376 heridos y 30 desaparecidos por el terremoto que sacudió este viernes el centro-norte de Birmania.

El temblor se registró a las 12:50 hora local (6:20 GMT), a 10 kilómetros de profundidad y con el epicentro a unos 17 kilómetros de Mandalay, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica en el mundo.

Las fuerzas armadas birmanas, que detentan el poder desde el golpe de Estado de 2021, han declarado el estado de emergencia en seis zonas: Sagaing, Mandalay, Magway, Shan, Naipyidó y Bago.

Este terremoto se suma a otros recientes movimientos sísmicos en China, como el ocurrido en la región del Tíbet (suroeste) en enero pasado, que dejó 126 muertos y causó graves daños a las infraestructuras.

En diciembre de 2023, un terremoto de magnitud 6.2 también sacudió las provincias de Qinghai y Gansu, en el noroeste del país, causando más de 150 muertos y dañando más de 200,000 viviendas.

Y en 2014, un devastador sismo de magnitud 6.5 en la provincia de Yunnan causó 617 víctimas mortales y destrozó numerosas viviendas e infraestructuras, siendo uno de los temblores más destructivos en la historia reciente de China.