Otro milagroso rescate cinco días después del terremoto de magnitud 7.7 en Birmania
Utilizaron una cámara endoscópica para localizar al hombre entre los escombros y confirmar que estaba vivo.
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Bangkok. Los equipos de rescate en Birmania (Myanmar) sacaron con vida a un hombre de 26 años de entre los escombros de un hotel de la capital la mañana del miércoles, pero la mayoría de los equipos sólo estaban encontrando cuerpos cinco días después de que un enorme terremoto azotara el país.
Después de utilizar una cámara endoscópica para localizar la posición de Naing Lin Tun entre los escombros y confirmar que estaba vivo, el hombre fue cuidadosamente extraído a través de un agujero perforado en el suelo y colocado en una camilla casi 108 horas después de quedar atrapado en el hotel donde trabajaba.
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A citizen, who was stuck in the rubble for nearly two days, have been successfully rescued alive today by local rescue team and Singaporean rescue team at Thapikung block of Zamyothiri township in Naypyitaw - the political capital of Myanmar. pic.twitter.com/eioz0hHKQG
— Chindwin News Agency (@TheChindwin) March 30, 2025
Sin camisa y cubierto de polvo, Naing Lin Tun parecía débil pero consciente en un video publicado por el departamento de bomberos local, mientras le colocaban un goteo intravenoso y se lo llevaban. La MRTV estatal informó que el rescate en la ciudad de Naipyidó fue realizado por un equipo turco y local y tomó más de nueve horas.
El terremoto de magnitud 7.7 que golpeó el viernes al mediodía derribó miles de edificios, colapsó puentes y dobló carreteras. Hasta ahora se han reportado 2,719 personas muertas y otras 4,521 heridas, pero los reportes locales sugieren cifras mucho más altas.
El terremoto también sacudió a la vecina Tailandia, donde provocó el derrumbe de un edificio de gran altura en construcción en Bangkok. Un cuerpo fue retirado de los escombros el miércoles temprano, elevando el total de muertes en Bangkok a 22 con 34 heridos, principalmente en el sitio de construcción.
Myanmar ha sido azotada por una guerra civil y el terremoto está empeorando una crisis humanitaria ya grave, con más de tres millones de personas desplazadas de sus hogares y casi 20 millones necesitadas incluso antes de que ocurriera el sismo, según las Naciones Unidas.
Los países han prometido millones en asistencia para ayudar a Myanmar y a las organizaciones de ayuda humanitaria con la monumental tarea que tienen por delante.
Australia dijo el miércoles que proporcionaría otros 4.5 millones de dólares, además de los 1.25 millones que ya había comprometido, y tenía un equipo de respuesta rápida en el terreno.
India ha enviado ayuda y dos barcos de la Marina con suministros, además de proporcionar unos 200 trabajadores de rescate. Varios otros países han enviado equipos, incluidos 270 personas de China, 212 de Rusia y 122 de los Emiratos Árabes Unidos.
Un equipo de tres personas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional llegó el martes para determinar la mejor manera de responder, dado los recursos limitados de Estados Unidos debido a los recortes en el presupuesto de ayuda exterior y el desmantelamiento de la agencia como operación independiente. Washington dijo el fin de semana que proporcionaría dos millones de dólares en asistencia de emergencia.
La mayoría de los detalles hasta ahora han llegado de Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, que estaba cerca del epicentro del terremoto, y de la capital Naipyidó, unos 270 kilómetros al norte de Mandalay.
Muchas áreas siguen sin electricidad, teléfono o conexiones celulares, y son difíciles de alcanzar por carretera, pero empiezan a llegar más noticias.
En el municipio de Singu, unos 65 kilómetros al norte de Mandalay, 27 mineros de oro murieron en un derrumbe, informó el grupo independiente Voz Democrática de Birmania.
En el área del lago Inle, al noreste de la capital, muchas personas murieron cuando las casas construidas sobre pilotes de madera en el agua colapsaron en el terremoto, informó el oficial Global New Light of Myanmar del gobierno sin proporcionar cifras específicas.