
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 7 años.
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"Un descanso de la tradición, pero con la costumbre británica en su corazón".
Así ha sido descrito el bizcocho de boda del príncipe Enrique y Meghan Markle, quienes capturaron la atención del mundo entero cuando unieron sus vidas hoy en matrimonio en el Castillo de Windsor, Inglaterra.
El pastel fue servido en la recepción posterior al enlace, para la cual invitaron unas 600 personas. Era orgánico de limón y saúco, y fue confeccionado por Claire Ptak, propietaria de Violet Bakery en el este de Londres.

Posteriormente, los recién casados fueron a una segunda recepción en la Frogmore House, una casa de campo adyacente al Castillo de Windsor. Esta fue más íntima, con 200 invitados, y ejercieron como anfitriones el príncipe Carlos y su esposa, la duquesa de Cornualles.