Se espera que la administración de Donald Trump emita una orden de salud pública esta semana “etiquetando” a los migrantes que cruzan por la frontera sur de Estados Unidos como un riesgo para la propagación de enfermedades.

Para lograrlo, se apelaría al Título 42, una norma sanitaria que ya se ha aplicado antes en el país, de acuerdo con informes de la cadena CNN. En pocas palabras, esto permitiría una expulsión rápida de los migrantes de la frontera y negar la solicitud de asilo.

Según fuentes consultadas por el medio estadounidense, en las discusiones sobre la nueva orden se han hecho referencias a enfermedades como el sarampión y la tuberculosis.

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Actualmente, Estados Unidos está lidiando con un brote de sarampión en el oeste de Texas: hasta el martes por la tarde, el número de casos vinculados al brote había aumentado a 58, según el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas.

No obstante, esta tendencia en aumento no implica, necesariamente, alguna conexión con el paso de migrantes por la frontera entre Estados Unidos y México, donde los cruces de personas han disminuido drásticamente en los últimos meses.

De hecho, profesionales sanitarios consultados por la agencia AFP culpan a la desconfianza de los ciudadanos hacia las autoridades sanitarias y los laboratorios farmacéuticos, ya que cada vez más padres deciden no vacunar a sus hijos.

Así las cosas, expertos advierten que esta sería la última de una serie de medidas para endurecer la postura del gobierno en la frontera entre Estados Unidos y México, lo que marca una escalada en el esfuerzo del presidente por restringir severamente la inmigración, según dijeron las fuentes a CNN.

El medio detalla que el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, el arquitecto de la agenda de inmigración de línea dura de Trump para esta y su anterior Administración, ha abogado durante mucho tiempo por el uso del Título 42 en su esfuerzo por limitar la inmigración a Estados Unidos.

¿Qué dice el Título 42?

El Título 42 es una norma sanitaria que permite las expulsiones en caliente de migrantes en la frontera.

Se activó bajo el primer Gobierno de Trump que tuvo que lidiar con la pandemia del covid-19. En aquel momento, esa orden cerró la frontera a los solicitantes de asilo, lo que causó duras críticas de los defensores de los inmigrantes y fomentó los cruces repetidos que generaron resistencia de algunos funcionarios de Seguridad Nacional.

Pero en 2023, bajo la presidencia de Joe Biden, el Título llegó a su fin.

Su aplicación durante tres años derivó en más de 2,8 millones de expulsiones, de acuerdo con cifras del Departamento de Seguridad Nacional de Estados unidos (DHS, por sus siglas en inglés).

¿Cómo es el plan de Trump para reactivar el Título 42?

Según documentos obtenidos por CBS News, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emitirán una orden que catalogará a los inmigrantes no autorizados como riesgos para la salud pública. En el documento se expondrá la preocupación del Gobierno por la posible propagación de enfermedades transmisibles como la tuberculosis.

Luego, los funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) serán responsables de hacer cumplir esta orden y se encargarán de expulsar rápidamente a los migrantes a sus naciones de origen o terceros países dispuestos a aceptarlos. Además, esta aplicación del Título 42 permitirá a los agentes fronterizos negar a los extranjeros el derecho a solicitar asilo.

Pero la reactivación del Título 42 tendrá un gran desafío: organizaciones de derechos humanos y expertos en salud pública seguramente buscarán bloquear la norma.

Estos sectores sostienen que la medida carece de justificación sanitaria y atenta contra el derecho al asilo.

Además, las intenciones de Trump para reactivar el Título 42 enfrentan obstáculos legales, ya que las leyes de salud pública no pueden invalidar las leyes migratorias, incluido el derecho al asilo, de acuerdo con CBS.

En paralelo, la Administración Trump eliminó el uso de cámaras corporales en agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La preocupación por posibles abusos y la falta de supervisión en los operativos fronterizos alerta a las oenegés.