HONOLULU. Una capitana de barco hawaiana que reconstruyó su negocio de excursiones de avistamiento de ballenas tras perder tres barcos en el mortífero incendio forestal de Lahaina en 2023 grabó con el iPhone a su perro ladrando emocionado cuando una ballena jorobada nadó cerca de ellos el fin de semana y asomó la cabeza para saludar a Macy, una golden retriever.

Chrissy Lovitt y Macy, de 11 años, estaban en un barco de pesca a unas 2 millas (unos 3 kilómetros) de Lahaina el sábado cuando avistaron una ballena jorobada en las aguas.

“La oyó ladrar y se acercó nadando a su encuentro”, recordó Lovitt el martes. “Y fue el mejor día de su vida”.

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En el vídeo, se ve a Macy ladrando frenéticamente mientras la ballena se acerca al barco. La cabeza de la ballena emerge y parece girarse y mirar a la emocionada perra.

“Lleva toda la vida ladrando a las ballenas, pero no han querido hacer nada con ella”, dijo Lovitt.

Macy es la fiel compañera de Lovitt cuando conduce un barco lleno de turistas para maravillarse con las ballenas. “Le encanta el mar”,relató Lovitt, que lleva 25 años como capitán de barco en Maui. “Se ha criado en él”.

Macy está “obsesionada con la vida marina y las ballenas”, añadió Lovitt. “Tiene 11 años y sé que no tenemos para siempre con ella. Pero esto ha estado en su lista de deseos, así que estoy superfeliz por ella”.

Lovitt acababa de poner en marcha un negocio de excursiones de avistamiento de ballenas cuando el enorme incendio arrasó la mayor parte de Lahaina, incluidos sus tres barcos, equipos y vehículos. El día del incendio, el 8 de agosto, Lovitt y su compañero intentaban asegurar sus barcos en medio de los fuertes vientos cuando llegaron las llamas. No tuvieron más remedio que adentrarse en el océano en una lancha. Allí, cuenta Lovitt, ayudaron a los guardacostas estadounidenses a rescatar a las personas que se vieron obligadas a saltar al agua para huir de las llamas.

En diciembre relanzaron su negocio y han reservado plazas libres en las excursiones para los supervivientes del incendio, con la esperanza de que la observación de ballenas les ayude a superar la tragedia.

Lovitt dijo que espera que el negocio siga yendo bien hasta finales de este mes, cuando las ballenas suelen regresar a Alaska.