¿Quieres comprar la casita, pero no te tienes suficiente dinero?

Entonces te interesará saber que existe un programa que permite a una familia de ingresos moderados ir preparando sus finanzas para convertirse en dueños de su propia vivienda e incluso obtener una aportación de hasta $7,500 para su pronto y gastos de cierre.

El programa First Home Club (FHC) se accede a través de alguna de las instituciones miembros del Federal Home Loan Bank of New York (FHLBNY). En Puerto Rico todos los bancos comerciales, es decir, Banco Popular, Santander, FirstBank, Oriental y Scotiabank, están adscritos y pueden ofrecer el beneficio.

Cynthia Palladino, vicepresidenta del FHLBNY, explicó durante la reciente Convención de la Asociación de Constructores, las ventajas, requisitos y beneficios de este programa que, aunque existe desde 1995, tienen muy baja utilización en Puerto Rico, situación que la entidad busca cambiar para beneficiar a más compradores cualificados.

“El programa FHC provee ayuda en el pronto pago y en los costos de cierre para quienes compran por primera vez”, indicó Palladino aclarando que se debe consultar con el banco la definición de comprador primerizo  porque, por diversas situaciones, sí cualifican domicilios que hayan tenido una transacción de compraventa años atrás.

La familia solicitante, si es aceptada al programa, se compromete a tomar seis horas de consejería financiera, que se le ofrece de forma gratuita. Tiene de 10 a 24 meses para terminar la transacción y debe tener un ingreso que no exceda el 80% de la mediana de su área.

Parte esencial del programa es comprometerse a un itinerario de ahorro. Por cada $1 depositado por la familia, el FHC le pareará con $4, hasta un límite de $7,500 por unidad.

“Este tiempo ofrece una oportunidad de que mejoren su puntuación crediticia. Enseña el hábito de hacer los pagos consistentes que se requieren para pagar una hipoteca”, explicó la ejecutiva. 

Para no tener que devolver la subvención, “es requisito es que el comprador se quede en la vivienda por cinco años, precisó. El FHC es aplicable para casas, apartamentos, unidades en cooperativas de vivienda y hasta para casas móviles, si están sobre una zapata permanente.

El proceso más riguroso se da en el momento de la solicitud, para asegurar que cumplen con todos y cada uno de los requisitos. Luego de eso, el FHLBNY promete adherirse a su parte del contrato. “Si el domicilio se ganó la lotería en esos dos años, aún así cualifica”, aseguró. 

Sin embargo, si por alguna razón tienen que retirarse “no hay restricciones para cuántas veces pueden volver a entrar en el programa y, aunque obviamente no tienen acceso al pareo, no pierden los fondos depositados.  

“Para ayudar a compensar el alto costo de vivienda en Puerto Rico, a los compradores se les alienta a usar más de una fuente de subvención”, agregó Palladino.

Esto implica que si la familia cualificada tiene acceso al programa HOME y otro programa de subsidio – como por ejemplo para la construcción rural -, no choca con su elegibilidad a FHC. 

De hecho, Wilma Alejandro, oficial de relaciones del Banco Popular, informó que de las 250 cuentas activas de FHC en su institución “casi todas” son para proyectos de construcción.

“Con FHC se pueden economizar unos $63 mensual en el pago de hipoteca. Cuando lo combinan con otros programas como HOME hemos visto reducción de hasta 150 en el pago”, agregó.

Y, con el beneficio de tener consejería financiera, “estamos viendo menos de 1% de morosidad en los préstamos de este programa que ya tenemos aprobados”.