La colitis o colitis nerviosa es causa frecuente de ausentismo laboral e, inclusive, tan molesta y dolorosa que puede impedir viajes o la participación en actividades sociales o recreativas; no obstante, quienes la padecen tardan años en consultar al especialista.

Conocida como síndrome de intestino irritable, se caracteriza por alteraciones en la evacuación diarrea o estreñimiento, cólicos, gases, dolor y, principalmente, inflamación del abdomen.

Afecta con más frecuencia a las mujeres

Se trata de una enfermedad que reduce la calidad de vida y puede impedir el desempeño normal de las actividades cotidianas, afirma el gastroenterólogo Aurelio López Colombo, coordinador estatal de Investigación en Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla, México.

El especialista, que disertó sobre el síndrome de intestino irritable en el 34 Congreso de la Sociedad Venezolana de Gastroenterología que se realizó en Caracas, señaló que se trata de una enfermedad crónica que afecta aproximadamente a entre 16% y 20% de la población, de acuerdo con investigaciones que se han hecho en Latinoamérica. Destacó un estudio publicado en la revista Gastroenterology Research and Practice, en el cual se encontró que el dolor abdominal es el síntoma más común del intestino irritable y afecta a 96% de los casos estudiados. Se diferencia de otras afecciones en que las deposiciones son mixtas.

El trastorno puede aquejar en edades productivas, es decir, entre 20 y 50 años. En muchos países es una dolencia que afecta más a las mujeres.

Por cada hombre la padecen tres mujeres. La excepción se ha observado en naciones como Irán y la India, probablemente porque el hombre asiste más al médico, aseguró.

Advirtió que a pesar de la frecuencia del padecimiento, las personas pasan años para buscar atención médica. Aún así, el síndrome de intestino irritable constituye la consulta más frecuente en el gastroenterólogo con 38%, y 12% en el caso de los internistas.

Aunque no es mortal, afec ta la calidad de vida debido a que se pueden presentar episodios que afectan el desempeño. La enfermedad crónica puede causar, además del dolor abdominal, evacuaciones más duras o más flojas e inflamación.

El diagnóstico dependerá del número de deposiciones diarias y semanales, tipo de heces, urgencia o dificultad para defecar, distensión abdominal, presencia de moco o sensación de evacuar incompleto. El especialista también debe descartar otras afecciones, principalmen te si el síndrome está acompañado de fiebre, sangrado, pérdida de peso acelerado, anemia o elevación de los glóbulos blancos.

Disparadores

El síndrome de intestino irritable está asociado al estilo de vida y quienes lo padecen deben identificar qué puede causar un episodio de ese tipo.

Refiere López Colombo que algunos pacientes pueden presentar intolerancia a la leche, lactosa o fructosa. Entre los alimentos que pudieran originar irritabilidad intestinal se encuentran granos, cereales y frutas como la patilla.

También, comidas con alto contenido de grasas, alcohol y café. Además, los condumios abundantes puede desencadenar una crisis.

El síndrome se ha asociado a factores emocionales y estrés. Estudios demuestran que hay hormonas y neurotransmisores que se liberan y modifican el movimiento y sensibilidad del intestino.

También se ha determinado que pacientes que sufrieron previamente de una infección intestinal importante, por ejemplo, por bacterias como la salmonella, quedan con la molestia.