La vida diaria no es amable con el cuello. No sólo debe soportar que la gente lo fuerce para atrapar el auricular del teléfono entre la oreja y el hombro, también las tensiones de largas jornadas de trabajo, académicas y frente a la computadora. 

Por eso Zacharia Isaac, director del área de medicina física y rehabilitación de la facultad de medicina en Harvard Medical School, insiste en que los dolores de cuello rara vez aparecen de la noche a la mañana, sino que se desarrollan con el tiempo. Esta molestia puede ser estimulada por enfermedades como la artritis, problemas degenerativos de la columna, y acentuado por las malas posturas, la pobre fuerza muscular, la tensión, la falta de sueño, el sedentarismo y el sobrepeso. 

Las siguientes claves pueden ayudarte a evitar estas molestias:

- No permanezcas en la misma posición por largo tiempo. Es difícil corregir las malas posturas, pero si tratas de levantarte y moverte con frecuencia, evitarás que tu cuello permanezca en una mala posición. 

- Haz algunos ajustes ergonómicos. Ubica el monitor de tu computador a la altura de los ojos, de modo tal que puedas verlo con facilidad. Procura usar siempre el manoslibres o handsfree del celular e incluso una diadema para el teléfono fijo. 

- En cuanto a tu tableta, acomódala sobre una almohada para lograr un ángulo de 45 grados, en vez de ponerla directamente sobre tu falda. 

- Si usa gafas, mantén la receta al día. Cuando la fórmula no está ajustada, la gente tiende a inclinar la cabeza para ver mejor. 

- No pongas demasiadas almohadas bajo tu cabeza. Eso puede reducir drásticamente el rango de movimiento de su cuello. 

- Conoce tus límites. Antes de mover grandes pesos, piensa en los efectos que podría tener en tu cuello y espalda, y mejor pide ayuda. 

- Duerme bien. Los problemas de sueño aumentan el riesgo de sufrir distintos problemas de salud, incluidos los dolores musculoesqueléticos.