Si hay un aspecto de su vida que la presentadora de televisión Patricia Corcino no está dispuesta a negociar por el amor es a su carrera en los medios de comunicación.

Después de su hijo, Máximo, de 2 años, es su profesión la gran pasión de la coanimadora de las producciones Estos dos sin frenos y La Banda Souncheck (Univision Puerto Rico), por lo cual advirtió que quien desee conquistar su corazón tendrá que respetar esas prioridades y apoyarla en sus aspiraciones.

“Ahí soy un poquito meticulosa, porque yo creo que a veces dejé a un lado mi carrera por entregarme demasiado a una persona. Así es que la persona que vaya a estar conmigo tiene que estar claro de que mi carrera es primero y, sobre todo, mi hijo”, afirmó la exconcursante de Nuestra Belleza Latina (NBL) VIP al ser entrevistada por Primera Hora en el Club Náutico de San Juan.

Aunque no se cierra las puertas al amor, tener una pareja es secundario para la también modelo en este momento, pues su foco está en continuar su desarrollo en la televisión y alcanzar mayores oportunidades en el medio artístico. 

“No lo estoy buscando. El amor no se busca, llega. Así que si me toca a la puerta, tampoco voy a decir que voy a estar reacia, que voy a decir un no, pero tampoco lo ando buscando. Ahora, las especificaciones son que tiene que amar a mi hijo, tiene que quererlo, tiene que estar dispuesto a tenerlo también como su hijo. Yo no exijo mucho, que las cosas estén bien con mi hijo, con mi carrera y que me deje volar, que me deje crecer profesionalmente, y ya vamos a estar bien”, afirmó.

“Estoy solita, pero muy comprometida con mi carrera. Tengo tres hombres en mi vida, bueno, cuatro con Máximo: José Santana, José ‘el Negro’ (Figueroa), Víctor (Santiago), y mi hijo adorado. Apenas tengo tiempo (para una pareja). Más bien decidí enfocarme en mi carrera y aprovechar todas estas oportunidades y que las personas con las que estoy trabajando vean que tengo ganas de echar para adelante y que mi hijo no es un obstáculo”, añadió.

La pícara anfitriona señaló que suele escuchar a mujeres decir que dejaron su carrera de lado por sus hijos y que en su lugar ella ve en Máximo su mayor motivación.

“No es como: ‘ay, ya tengo un bebé, voy a dejar de perseguir mis sueños’. No, yo con eso no voy. Así que en este momento estoy muy comprometida con mi carrera, dándome mi tiempo como persona, aprovechando y creciendo como mamá, profesionalmente y aprovechando cada oportunidad”, reiteró.

Sin ofrecer detalles mayores, dejó entrever que se encuentra en negociaciones para otros proyectos televisivos “muy buenos”, también de animación.

Por otro lado, reflexionó sobre su crecimiento frente a las cámaras desde 2011, cuando se dio a conocer en NBL, y cuánto se ha nutrido del conocimiento y experiencia de sus copresentadores.

“Trabajar en un programa de televisión con personas que llevan años de experiencia es como otra escuela más. Siempre uno necesita una base, que es la disciplina y tener las ganas, el enfoque. Eso yo diría que es lo único que no ha cambiado, pero en cuestión de madurez y de que antes quizás era un poquito más tímida a la persona que soy hoy en día, pues sí, eso sí ha cambiado muchísimo”, destacó.

Detalló que de José Figueroa ha aprendido a salirse del libreto un poco y explotar su personalidad en cámara; de Víctor, a escuchar con cautela las observaciones que otros hacen y a ser meticulosa en su trabajo; y de José Santana, a estar bien atenta a los detalles y a todo lo que ocurre a su alrededor. En cuanto a los jueces de La Banda, Wisin, Mario Domm y Laura Pausini, dijo emocionarse como cualquier fan cuando ha tenido que interactuar con ellos en la cobertura tras bastidores del concurso de talento.

De otro lado, recalcó que si bien Máximo está presente en cada decisión que toma, sobre todo en el campo laboral, no deja de ser una mujer soltera y joven que quiere también tener su vida social y compartir “un vinito y un quesito” con sus amistades. Para esos momentos de “relajarme”, aprovecha cuando el pequeño está con su papá.

“No dejo de ser una mujer común y corriente; tengo todo el derecho de disfrutar mi vida. Por el hecho de que yo sea mamá de Máximo no dejo de ser Patricia Corcino. Sigo haciendo las cosas que me gustan y trato de hacer parte a mi hijo de lo que se puede. No me lo voy a llevar a janguear, pero sí saco mi tiempo de poder disfrutar, porque yo también tengo mi vida propia”, subrayó.