Nelson del Valle: “Yo era un nene tímido”
El actor habla de sus orígenes y de su papel en la comedia teatral “El handyman y su gran herramienta”.
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La timidez jamás lo motivó a soñar con ser una figura reconocida de la televisión ni de cualquier otro medio del entretenimiento. Todo lo contrario. Mientras crecía, prefería la seguridad de pasar desapercibido en cualquier entorno.
El actor y presentador Nelson del Valle disfruta rememorar con su característica jovialidad los días en que crecía en la comunidad de La Granja, en Vega Baja, pueblo del que se confiesa orgulloso.
“Vengo de una familia humilde, encantadora, vegabajeña. Tengo una hermana”, manifestó con una amplia sonrisa. “Era muy casero. Me la pasaba estudiando. Era muy estofón también. Yo soy hijo de una maestra, y tú no puedes llegar a la casa con una ‘C’”. Era de ‘B’ para arriba, y bastante dedicado a los estudios”.
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Ser veterinario figuró dentro de sus aspiraciones profesionales. “A mí me encantan los animales. Me gustan los perritos, los gatitos. Ahora tengo peces. Ahora tengo un acuario de agua salada. Siempre me han encantado los animales, y yo decía siempre ‘yo quiero ser veterinario’”, añadió el artista, quien por ser introvertido tardó en descubrir su verdadera vocación.
¿Cuándo te interesas por la actuación?
“Yo era un nene tímido, casi no hablaba. Yo me sentaba en la parte de atrás del salón para que el maestro no me preguntara ni se fijara que yo estaba ahí. En la escuela superior me tocó una clase de teatro. Este maestro vio que yo tenía talento, o sea, era tímido, pero él decía ‘él puede actuar, él puede interpretar un personaje’, y entonces casi me obligó a una obra de teatro, ‘tú puedes hacerlo’, ‘pierde el miedo al público’, y ahí fue que hice mi primera obra. Me acuerdo que me dijo ‘no hay marcha atrás, una vez tú hagas una obra de teatro, la hagas bien y sientas el aplauso del público, vas a seguir haciéndolo’, y hasta el sol de hoy”.
¿Seguiste ese interés en la universidad?
“No. Los que vamos a estudiar comunicaciones, nos pasa que muchas veces sabemos lo que queremos, pero tenemos una presión social de que ‘no, pero tienes que ser doctor, abogado’. Uno siempre comienza como que dejándose llevar por esa presión. Yo me acuerdo que yo me matriculé primero en administración de empresas en la UPRA (Universidad de Puerto Rico de Arecibo). Después de pasar un año, ya yo estaba haciendo teatro y todo, lo que pasa es que yo me estaba resistiendo, tú sabes, y luego tomé la decisión y dije ‘no, yo tengo que hacer lo que me gusta, tengo que ser feliz’, así que me cambié a comunicaciones. Tampoco a drama, yo dije ‘me gusta la actuación, pero también me gustan mucho los medios de comunicación’”.
¿Cómo llegas al teatro a nivel profesional?
“Mi propósito siempre fue desarrollar mis destrezas lo más que yo pudiera en todas las ramas de las comunicaciones porque estamos viviendo unos momentos muy cambiantes, cambios tecnológicos, cambios sociales, políticos, de todo, y un día uno está haciendo una cosa, otro día está haciendo otra, entonces mi propósito siempre fue aprender de todo un poco. Mientras estudiaba, ya me estaba dando a conocer teatralmente y me empezaban a llamar. Hice muchas obras de teatro en el (Centro de) Bellas Artes (de Santurce), hacía muchas obras de teatro para estudiantes, eso me ayudó muchísimo”.
¿Cuál fue esa primera oportunidad?
“En los medios fue en WIPR. Entré al proyecto dramático de radio, que esa fue una escuela grandiosa que yo tuve en actuación y en animación radial. El proyecto dramático de radio estaba compuesto con todos estos actorazos, figuras importantes, estrellas de las novelas de los ochenta acá en Puerto Rico. Trabajé con Benjamín Morales, Guillermo de Cun, Luz María Rondón, Luz Odilia Font, todos estos actores que recuerdo con mucho cariño, y ellos como que me adoptaron. Me enseñaron mucho”.
¿Y tu primera obra de teatro a nivel profesional?
“Me parece que una obra que se llamaba ‘Vidas de herejes’, en Bellas Artes (CBA). Estaba Noris Joffre. Ya por ahí me llamaban porque me iban conociendo con trabajo de teatro. Hice mucho teatro escolar. Yo he hecho como 35, 37 obras de teatro”.
¿Qué te encanta del teatro?
“Ahí tienes el ‘feedback’ del público. Eso llena tanto a un actor, cuando tú estás actuando y tú sientes que tus emociones están llegándole al público y ese ‘feedback’ te llega a ti, esa retroalimentación te llega al instante. Es una experiencia maravillosa. Yo creo que no hay medio que pueda darte esa experiencia, que el teatro”.
¿Cuándo surge esa primera oportunidad de ser presentador?
“Fue en Mega TV, en ‘Paparazzi Magazine’. Ahí fue cuando yo me integro realmente al área de farándula, y básicamente, yo he aprendido a cantazo en la calle, como uno verdaderamente aprende. El programa no se transmitía acá. Se transmitía en Miami y yo era el único talento boricua. Eso fue más o menos en los 2000. Ya yo trabajaba en Telemundo, en unitarios con Angela Meyer, de actuación, pero de animación me llama un día Tony Mojena. ‘Día a día’ es un programa que había que hacer muchas cosas, hay que ser bastante multifacético. Había que hacer comedias, pero también yo tenía que hacer reportajes, tenía que animar también, y ellos estaban buscando precisamente un profesional que pudiera correr todas las áreas y yo dije ‘vamos pa’lante’, y ahí estuve diez años trabajando y fue una etapa muy bonita”.
¿Por qué te vas de ‘Día a día’”?
“Yo quería un cambio. Yo soy muy estable y duro muchos años en los proyectos, pero también me gusta mucho cambiar, porque si no, pienso que paro de desarrollarme como profesional. Yo mismo me presiono para cambiar. He estado en obras de teatro, como por ejemplo, ‘La casa de Bernarda Alba’. Estuve seis, siete años haciendo esa misma obra de teatro. He estado en obras de teatro, infantiles o para (escuela) intermedia, estoy cinco años haciéndolas, pero ¿qué pasa? Las dejo porque ya quiero otra cosa. Y eso fue lo que me pasó en ‘Día a día’. No me fui por ningún tipo de problema. Al contrario, fue una experiencia grandiosa como todas las que he tenido, pero ya llevaba diez años, ya me había desarrollado como animador un poquito más de lo que había llegado, y decidí que ya era hora de pasar al próximo paso, al próximo nivel”.
¿Qué te motivó a volver a la animación en televisión?
“Estuve un año organizándome y contemplando qué proyecto quería hacer. En esos siete u ocho meses yo estuve contemplando distintos acercamientos. Me llamaron de todos los canales, gracias a Dios. Me sentí tan y tan afortunado. Finalmente, me decido por ‘Pégate al Mediodía’, que ya había trabajado hace muchos años, comenzando. Pasaron los años y mira, empecé el año pasado en noviembre”.
¿Cómo te sientes de retomar esa faceta?
“Superbién. Esta etapa que estoy viviendo con mis amigos de ‘Pégate al mediodía’ es súperlinda porque me reencontré también con compañeros amables, cariñosos, que me encanta trabajar con ellos, y la estoy pasando superbién. Yo tengo 43 años y ya uno sabe qué uno quiere hacer, qué no te hace falta hacer, y cuando me llega algún tipo de proyecto lo analizo bien. Estoy trabajando en ‘El Remix’. Wapa me ha recibido de una manera muy linda también, que me hace sentir muy agradecido”.
¿Te interesaría ser el animador principal de algún programa?
“Me lo han planteado, de hecho. Lo estoy considerando. Uno siempre está abierto a ese tipo de solicitud, pero sí, definitivamente yo creo que ya con el tiempo que uno lleva, creo que ya ese sería el ‘next step’ (próximo paso)”.
En asuntos del corazón, ¿tienes pareja?
“Pues mira, estoy soltero. Eso me pasa por ser tan ‘workaholic’ (ríe), yo creo. Pero este año me propongo abrirme al amor y casarme, bueno… casarme no tanto, pero sí, tengo que darme más tiempo para mí. Lo que pasa es que estamos viviendo unos tiempos bien, bien cambiantes y todo el mundo está con el cerebro dando vueltas”.
¿Todavía te defines como tímido?
“Sí, sí (ríe). La gente piensa que yo llego a los sitios ‘¡hola!, ¿cómo estás? ¡saludos!, pero no. Yo soy bien calladito. Casi siempre tengo una gorra. Como que paso desapercibido. No me gusta llamar mucho la atención. La gente que ve a uno en televisión dirá ‘Dios mío, este nene siempre estará hablando’, pero no, no, no. Soy bastante tranquilo, bastante casero. Eso sí, hago ‘road trips’ y me gustan mucho las playas”.
Se las guillará de “handyman”
Su paso en la comedia teatral “El handyman y su gran herramienta” lo tiene entusiasmado en una etapa en la que se proyecta con más roles actorales.
“Es una obra de enredos, de equívocos y supercómica. Lo que parece ser, no es”, dijo con gran ilusión sobre la puesta en escena solo para adultos, con funciones el 7, 8 y 9 de febrero en el Teatro Tapia del Viejo San Juan.
Escrita por Eduardo Guillermo y bajo la dirección de Raúl Sánchez Cardona, el elenco lo completan José Brocco (‘Fernando’), Cristina Sesto (‘Lourdes’), Ángel Manuel (‘Marcos’), Natalia Lugo (‘Sofía’) e Isis Sujeily (‘Clarita’). La puesta en escena le sigue a su regreso al teatro luego del musical ‘Mameyes 3:30, una historia que no se olvida’.
“Esta ha sido la segunda producción que he aceptado (tras su retiro de ‘Día a día’) porque la realidad es que es superdivertida, y estoy en un elenco de grandes actores y grandes amigos de hace muchos años”, dijo, y describió de qué se trata la historia.
“Mi personaje es un ‘handyman’, entre comillas, que llega a esta casa, que necesitan ayuda con un enser. Y la realidad es que de ser un ‘handyman’ que llega a un simple arreglo a un aparato electrónico de la casa, llega a ser este individuo que presenta una sorpresa grande para esta pareja y para una segunda pareja”, adelantó. “Son dos parejas que están teniendo situaciones, como toda relación, y entonces este ‘handyman’ sorpresivamente resuelve o soluciona problemáticas de la obra, que está llena de equívocos y es bien simpática, a un ritmo bien rápido. Él siempre anda con una caja de herramientas. ¿Qué hay dentro de esa caja de herramientas? Ahí está todo lo que él va a usar y todo lo que va a resolver, y hay que verla para saber”.
Si bien se concentra en brindar la mayor credibilidad a su personaje, confesó que en la vida real no cuenta con las habilidades prácticas de este experto. “Soy el peor ‘handyman’ del mundo (ríe). Yo tengo mi casa toda destruida. Cada vez que yo voy a barrenar, casi tumbo la pared. Es una cosa que... Pero yo creo que lo importante es que siempre tengo la buena intención de tratar de hacerlo”, confesó en detalle. “Cuando ya cojo la pared y la destruyo, entonces ahí me decido a que alguien lo haga, ‘un handyman’”.
Los boletos están a la venta en PRticket.com o llamando al 787-200-7110.