Atlanta. El peor inicio sin victorias de los Braves de Atlanta desde 2016 ha dejado al mánager Brian Snitker desesperado por una reacción que espera comience con el primer partido en casa del equipo contra Miami el viernes por la noche.

Atlanta desperdició una ventaja 5-0 ante los Dodgers de Los Ángeles y perdió 6-5 con un jonrón de Shohei Ohtani en la novena entrada el miércoles por la noche. La derrota dejó a los Braves con foja de 0-7, su peor inicio desde su apertura de 0-9 en 2016, cuando terminaron últimos en el Este de la Liga Nacional.

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Los Braves son el único equipo en las mayores que aún busca su primera victoria, y el dolor del lamentable inicio se ha agravado con la pérdida de dos jugadores.

El jardinero izquierdo Jurickson Profar, el primero al bate y la principal incorporación de la temporada baja, fue suspendido por 80 juegos por uso de sustancias para mejorar el rendimiento. El lanzador derecho Reynaldo López fue colocado en la lista de lesionados de 15 días debido a una inflamación en el hombro.

Snitker, quien ha estado al frente en una racha de siete postemporadas consecutivas, incluido el campeonato de la Serie Mundial de 2021, y seis títulos consecutivos de la división, no intentó ocultar el dolor de la última derrota.

“No le desearía esto a nadie, honestamente, ya sabes, en un entorno competitivo”, dijo Snitker a los periodistas. “Y lo que estamos pasando es difícil. Muy difícil.”

Los Braves fueron barridos por San Diego en cuatro juegos para abrir la temporada antes de tres derrotas consecutivas en Los Ángeles.

La falta de bateo fue la debilidad más evidente durante la mayor parte de la devastadora gira. Después de anotar apenas nueve carreras en sus primeros seis juegos combinados, los Braves parecieron salir de su letargo al tomar una ventaja temprana de 5-0 el miércoles por la noche.

No lograron anotar después de llenar las bases sin outs en la sexta. El cerrador Raisel Iglesias permitió el jonrón de Ohtani en la novena que les dejó tendidos en el terreno.

“No hay nada que puedas hacer más que seguir luchando para salir de esto y presentarte”, dijo Snitker.

“Es una pena que lo hayamos perdido. Pero, ¿sabes qué? Eso depende de nosotros. Quiero decir, lo teníamos ahí. No pudimos liquidarlo”, afirmó.

Los Braves ocupan el último lugar en las mayores con su promedio de bateo de .151 y el puesto 28 con 14 carreras — apenas dos por juego.

Buscando respuestas, Snitker cambió su alineación en Los Ángeles.

El campocorto Nick Allen tuvo un total de tres hits como titular en los últimos dos juegos. Los jardineros Michael Harris II y Jarred Kelenic descansaron el miércoles por la noche. Stuart Fairchild, quien fue adquirido en un intercambio con Cincinnati el lunes por dinero en efectivo, se fue sin hits.

“¿Qué vamos a hacer? ¿No anotar?” preguntó Snitker antes del juego al discutir la nueva alineación. Era su forma de decir que las cosas no podían empeorar mucho más.

Matt Olson, Austin Riley y Harris están bateando por debajo de .200. Olson y Riley aún no han conectado un jonrón.

“Desde un punto de vista ofensivo, no hay excusas”, dijo Riley a los periodistas después del juego. “Es vergonzoso”.

Los lanzadores están esquivando al bateador designado Marcell Ozuna, quien lidera las mayores con 13 bases por bolas.

“Es bastante evidente que no han querido lanzarle”, dijo Snitker. “... Eventualmente, algunos de los muchachos detrás de él van a empezar a funcionar como un todo. Lo haremos como equipo.”