Bayamón. Cuando Gary Browne intentó seguir jugando en el Baloncesto Superior Nacional (BSN) durante la pasada temporada, a pesar de las dolencias en su rodilla izquierda que experimentaba, su cuerpo le envió un mensaje: necesitas un descanso.

El estelar armador había llegado a Puerto Rico con molestias, tras culminar su participación en la liga de Australia con el South East Melbourne Phoenix.

Browne, de 32 años, disputó cuatro partidos con los Mets de Guaynabo antes de decidir escuchar lo que su cuerpo le trataba de decir y estuvo inactivo por casi un año.

Ese tiempo alejado de las canchas le permitió recuperarse del desgaste provocado por los años que estuvo compitiendo en países como Australia, Turquía e Israel, sin tomar un respiro durante el receso del BSN.

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El lunes hizo su esperado regreso a la liga local ante los Osos de Manatí y lució como el explosivo base que todos los fanáticos recordaban. En su debut con los Vaqueros de Bayamón, equipo que lo adquirió vía cambio en junio pasado, brilló con 17 puntos, incluyendo tres triples, cinco rebotes y seis asistencias en 27:01 minutos.

“Situaciones como esta te adelantan a pensar qué es lo que puede pasar si dejara de jugar baloncesto. Esto es un trabajo, pero muchos de nosotros todavía lo vemos más como un juego y ese juego conlleva otras cosas como la recuperación, darte tiempo y escuchar tu cuerpo. Me hizo recapacitar de las cosas que realmente son importantes”, expresó Browne en un aparte con los medios después de la victoria de Bayamón contra los Cangrejeros de Santurce en la noche del miércoles.

Browne no entró en detalles sobre la lesión en su rodilla izquierda. Dijo que simplemente necesitaba tomar “un descanso”.

“El cuerpo me dijo básicamente que tenía que parar. Era más algo físico, ya que necesitaba tomar un descanso por todo el tiempo que llevaba jugando en el BSN, con la Selección Nacional y en el extranjero. El descanso me vino bien, pero ya no estoy pensando en eso. Estoy pensando en lo que está hacia adelante”, indicó.

A pesar de su actuación frente a los Osos, el Jugador Más Valioso (MVP, en inglés) de la temporada 2017 compartió que todavía no se siente como el canastero que era antes de la lesión en su rodilla izquierda. De hecho, tuvo hace unas semanas una lastimadura en la pantorrilla. Por esto, el dirigente de Bayamón, Christian Dalmau, ha estado restringiendo sus minutos en esta primera parte del torneo, aunque adelantó que sus minutos aumentarán en el transcurso de la campaña.

“Todavía me falta bastante, pero mentalmente me vino bien (ese juego contra Manatí). Me puso en una situación buena. Con esto, trato de recordarme de aquellos tiempos en los que casi no jugaba y valorar el momento, pero me he sentido bien. Por ahora, el plan es llevarlo con calma”, confesó.

Un año antes de lastimarse su rodilla izquierda, el armador fue una de las figuras principales del equipo que colocó a Guaynabo a una victoria de clasificar a la final del BSN. Ese año, promedió 14.2 unidades, 5.2 rebotes y 7.8 asistencias en 27 desafíos.

La realidad es que la salud de Browne es uno de los factores que determinarán si estos Vaqueros serán capaces de traerle a la franquicia su decimoséptimo campeonato. En una escuadra que cuenta con refuerzos de alto calibre, como Chris Duarte, JaVale McGee y Danilo Gallinari, la única debilidad de Bayamón es la posición de armador cuando Gary no está disponible. Browne registró el miércoles seis tantos, tres rebotes y una asistencias frente a los Cangrejeros y, aún así, Bayamón salió victorioso.

El armador Gary Browne durante su segundo partido con los Vaqueros de Bayamón, quienes enfrentaron a los Cangrejeros de Santurce.
El armador Gary Browne durante su segundo partido con los Vaqueros de Bayamón, quienes enfrentaron a los Cangrejeros de Santurce. (ALEXA ALEJANDRO)

“Nos hemos podido ajustar bien porque todos han estado con el equipo desde el día uno. Pienso que la cultura que Christian (Dalmau) trajo ha sido muy importante en cuestión de qué es lo que se va a hacer adentro y fuera de la cancha”, dijo sobre los Vaqueros, quienes están en el puntero de la Conferencia A con un récord de 5-1.

“Christian ha sido claro desde el primer día con lo que quiere que yo haga y estoy contento de tenerlo aquí porque es una leyenda del BSN y un tipo que tiene una ética de trabajo intocable”, compartió sobre su relación con Dalmau.